miércoles, 26 de junio de 2013

Cinco horas con Mario

Título: Cinco horas con Mario
Autor: Miguel Delibes
Edición: RBA, 1992
Número de páginas: 290
ISBN: 84-473-0008-0

Carmen, vela durante toda una noche el cadáver de su marido, Mario, el cual ha fallecido de forma repentina. Durante todo ese tiempo en el que la viuda acompaña el cadáver de su esposo, ésta hace un repaso de toda su vida junto a él. Carmen reprocha, en su monólogo, a su marido todo aquello que considera que no ha sido capaz de darle, así como su peculiar forma de ser. Con ello, Carmen abre su corazón y da rienda suelta a sus sentimientos más profundos, sin darse cuenta de que, en el fondo, tanto Mario como ella eran dos absolutos desconocidos el uno para el otro.
Mario y Carmen son dos personas totalmente opuestas. Mientras que el primero es un intelectual, se deduce que es profesor de instituto, que intenta encontrar un sentido a su existencia; Carmen es todo lo contrario: es tradicional, conservadora, de ideas fijas. Carmen piensa que todo está establecido y que es innecesario e ir contra natura cualquier intento de cambiar las cosas. Mario y Carmen, simplemente, no saben nada el uno del otro.
Es una obra profunda, íntima. Delibes ha decidido retratar un matrimonio desigual de los años 60, en una sociedad que comienza a despertar tímidamente hacia unos nuevos cambios. Tiene sus momentos de cierta gracia, como cuando Carmen cuenta que Mario, en pleno ataque de ira, pues han ofendido a sus principios al regalarle un cochinillo, decide arrojar el animal desde el hueco de la escalera al osado que se atrevió a regalárselo…
Carmen no sólo se dedica a reprochar a Mario todo lo que considera no ha hecho en condiciones. Carmen hace balance de todas las personas de su vida : sus padres, dos ejemplos a seguir en todos los sentidos; su hermana Julia, quien deshonró a la familia al convertirse en madre soltera de un niño, fruto de su relación con un brigada italiano que llegó a casa de los padres de Carmen en plena guerra civil española; sus propios hijos, el primogénito tan parecido a su padre que la desespera; o a sus cuñados, Elviro y José María, ya fallecidos, o a Encarna, viuda del primero y a quien Carmen aborrece hasta la saciedad pues está convencida de que estaba enamorada de su Mario… Carmen analiza, delante de su marido muerto, toda su existencia, convenciéndose de que todos sus males vienen provocados por los demás.
 Aunque la mayor parte de la obra Carmen se dedica a echar en cara a su marido todo lo que llevaba años dentro e incluso se percibe cierto odio en sus palabras, al final Carmen comienza a darse cuenta de lo que ha perdido y de que Mario, distinto, especial e incluso desesperante para ella, ya no está.
Leí esta obra hace ya unos cuantos años, recién abandonada la adolescencia. Recuerdo que no me gustó mucho. Sin embargo, esa percepción ha cambiado con el paso de los años, producto de una madurez de la que suscribe estas líneas y que ha propiciado que sea capaz de entender esta obra tan intimista y sentimental. Me ha gustado mucho. La he leído en un par de días y, sinceramente, he simpatizado con el difunto Mario.
Os la recomiendo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

-No publicaré comentarios que incluyan invitaciones a otros blogs. Si me interesa vuestro espacio, no os preocupéis que ya os seguiré.No hace falta que me lo digáis...

-No publicaré comentarios que contengan algún tipo de enlace ni aquellos que se basen en el "si me sigues, te sigo"

- Si queréis hablarme de vuestras obras, tenéis un email al que dirigirse. No publicaré ningún comentario de promoción.

-Siempre respeta las opiniones de los demás, si no tu comentario quedará eliminado antes de publicarse.