miércoles, 10 de octubre de 2018

La Dalia Negra




Título: La Dalia Negra (Cuarteto de Los Ángeles, 1)

Autor: James Ellroy

Género: Policíaca, Novela negra

Edición: Ediciones B, 1997

Número de páginas: 508

ISBN: 84-406-7773-1


Sinopsis…

El 15 de enero de 1947 apareció en un solar el cuerpo desnudo de una mujer joven seccionado en dos partes. El forense dictaminó que la víctima  había sido torturada durante días y que, mientras duró el martirio, había conservado el conocimiento.  Más tarde sería identificada como Elisabeth Short, de 22 años, y un periodista, por su manera de vestir, la llamó la “Dalia Negra”.

La policía nunca encontró al asesino. James Ellroy, cuya madre fue asesinada en parecidas circunstancias, reconstruye aquel suceso a través de la figura de dos policías de Los Ángeles, ambos ex boxeadores, obsesionados desde el principio con la Dalia Negra y decididos averiguarlo todo sobre su vida y su brutal asesinato. La investigación se convertirá en un viaje infernal por el submundo de Hollywood de posguerra y les llevará hasta las redes de la pornografía y corrupción de menores establecidas en la frontera de México.


Sobre el autor…

James Ellroy nació en 1948 en Los Ángeles. Hijo de padres divorciados, a los diez años sufrió la pérdida de su madre. A partir de entonces llevó una vida desordenada e incluso tuvo serios problemas con el alcohol.

En 1979 empezó su primera novela, Réquiem por Brown, y ya no dejó de escribir. El éxito le llegó con La Dalia Negra. Luego siguieron El gran desierto, L.A. Confidencial y Jazz blanco. Las cuatro conforman el Cuarteto de los Ángeles y ofrecen una vasta visión del crimen durante las décadas de los cuarenta y cincuenta.


Mi opinión…

Ya hace unos cuantos años vi en televisión la película La Dalia Negra (Brian De Palma, 2006) y me causó tal impacto la historia de Elisabeth Short y su espantoso asesinato que desde entonces me he estado acordando de ello. Incluso investigué por Internet y aún quedé más horrorizada con todo lo que pasó.

Tiempo después supe que existía una novela en la que se basaba la película y estuve buscándola hasta que la encontré. Y esta novela es la que hoy os traigo: La Dalia Negra, de James Ellroy.

Ya os adelanto que si habéis visto la película y leéis el libro (o viceversa) veréis que la adaptación cinematográfica es fiel a la novela. Novela en la que el autor se ha concedido varias licencias como darle nombre y apellidos al autor de crimen cuando en la vida real, el asesinato de la Dalia Negra quedó sin resolver.

La novela arranca en el año 1943, en Los Ángeles. Bucky Bleichert, quien se convierte en el narrador de la novela, y Lee Blanchard, son dos policías que tuvieron en común un pasado de boxeador. Tras un combate de boxeo que los vuelve a unir, los dos detectives terminan trabajando juntos. En esas están cuando una fría mañana del 15 de enero de 1947 aparece en un solar de la ciudad el cadáver mutilado, torturado y vejado de una joven a la que terminan por identificar como Elisabeth Short, conocida como la Dalia Negra y que llevaba una vida bastante disoluta. A partir de este momento, y a pesar de que ellos no estaban asignados al caso, terminan por participar en él de forma activa. Demasiada activa. Y es que la sombra de la Dalia se instala en la vida de los dos detectives. Para Blanchard, lo ocurrido a Elisabeth es lo que le pudo pasar a su hermana pequeña, desaparecida y con toda probabilidad asesinada, hace unos cuantos años; y para Bleichert, la Dalia se instala en su vida convirtiéndose en una obsesión.

A partir de este momento, toda la trama de la novela gira alrededor de la figura de la Dalia Negra y de las circunstancias que la rodearon tanto en su vida como en su muerte.

No había leído nada de este autor aunque sí lo conocía. He de confesar que me ha costado meterme en la novela pues la forma de narrar es un poco densa y confusa, aunque cuando logras entrar en la historia, ya no la puedes soltar. Hasta la página cien más o menos no aparece el caso de la Dalia y es la parte que más me ha costado de leer pues me aburría y me parecía liosa. Pero ha sido aparecer la Dalia y todo ha cambiado.

Y es que este caso al autor, como a sus personajes, lo atormentó durante un tiempo. El motivo de esta obsesión es que cuando tenía diez años, su madre fue violada y asesinada en su propia casa y jamás se detuvo al culpable. Este fatal suceso lo ha acompañado durante toda su vida.

La Dalia Negra es la típica novela negra de detectives atormentados, violencia casi extrema, actos delictivos despreciables y corrupción de las altas esferas  tanto políticas como policiales que hacen hacer la vista gorda ante situaciones muy complicadas y oscuras. E incluso tenemos un triángulo amoroso entre los dos detectives y la novia, Kay, de uno de ellos.

La novela muestra muy bien la violencia de los años cuarenta en Los Ángeles, ciudad de los sueños para mucha gente que iba hacia ella en busca de convertirse una estrella del cine. Tal y como le pasó a Elisabeth Short, una joven de 22 años que abandonó su pueblo natal para abrirse paso como estrella cinematográfica. Y su realidad fue bien distinta, pues terminó sus días, después de vivir situaciones muy desagradables, como una muñeca rota, usada y humillada, en un solar de la meca del cine.

La Dalia Negra es una novela que cuesta meterse en ella pero de la que es difícil salir. James Ellroy nos trae una magnífica visión de los años cuarenta en las grandes ciudades norteamericanas, años de violencia en los que aquellos que querían comerse el mundo terminan siendo engullidos por él. Una novela que merece la pena leer y que ha hecho que quiera seguir con el resto de la serie Cuartero de Los Ángeles.

  •  Imágenes sacadas de Google 











miércoles, 3 de octubre de 2018

La vida de las paredes



Título: La vida de las paredes

Autor: Sara Morante

Género: Narrativa; Novela Costumbrista

Edición: Lumen, 2015

Número de páginas: 149

ISBN: 978-84-264-0198-4


Sinopsis…

La vida transcurre tranquila detrás de las paredes del número 16 de la calle Argumosa, o eso parece… pues si uno se decide a entrar y a observar lo que allí sucede, oirá hablar de gárgolas diabólicas que corretean por los tejados o de fotografías que aprovechan la oscuridad para deslizarse entre los cuadros, y escuchará el canto de un jilguero que pronto se quedará sin voz. Pero no es, aunque pueda parecerlo, una casa encantada. Tras las puertas de este caserón de principios de siglo vive gente corriente, una comunidad de vecinos que comparte sus miedos, frustraciones, y secretos en torno a una escalera.


Sobre el autor…

Sara Morante estudió artes aplicadas en España e Irlanda. Recibió el Premio Nacional de Arte Joven Pancho Cossío 2008 en la categoría de ilustración y su trabajo en La flor roja recibió el Premio Euskadi de Literatura 2012 en la misma categoría.

Ha ilustrado Señal, de Raúl Vacas; Diccionario de literatura para esnobs, de Fabrice Gaiguault; Los zapatos rojos, de H.C. Andersen ; La flor roja , de V. Garshín ; Xingú, de Edith  Wharton ; Los Watson, de Jane Austen; Casa de muñecas, de Patricia Esteban Erlés y Los diarios de Adán y Eva de Mark Twain.


Mi opinión…

Hace unos tres años, más o menos cuando salió publicado este libro, lo gané en un sorteo que se hizo en un blog. Decidí participar porque tenía muy buena crítica y la alegría que me llevé fue muy grande pues tenía muchas ganas de leerlo. Por diversos motivos no me puse con su lectura hasta hace unos días en los que me acordé de él y me dispuse a devorarlo. Porque si hay algo que tiene este libro es que se lee en nada.

La historia que nos cuentan sus páginas giran en torno a una finca situada en una ciudad que no conocemos (cualquiera de la geografía española nos valdría, la verdad) que conserva esta magnífica finca señorial. Y es que el número 16 de la calle Argumosa se alza este imponente edificio de casi un siglo de antigüedad, coronado por unas gárgolas que le infunden un aire casi irreal al conjunto arquitectónico.

El edificio consta de un bajo en el que se ubica el portal y la portería en la que viven Emilio y Carmen, un matrimonio de mediana edad que no vive su mejor momento. Hace unos años falleció el único hijo de la pareja y este triste hecho hizo que marido y mujer se fuesen separando poco a poco aislándose cada uno en su propio dolor.

El primer piso está habitado, en su totalidad, por la dueña del edificio. Berta Noriega es una mujer soltera, mediana edad, sin hijos, que vive de la renta que le genera el alquiler de la finca.

A la derecha del segundo piso  vive la familia López Valero, compuesta por el padre, Roberto, la madre, Luisa y el hijo, un niño de once años llamado Vicente quien dice que puede escuchar las historias que le cuentan los cuadros y fotografías que tiene en casa.  La parte izquierda está vacía. No vive nadie en ese piso desde que falleció su antigua inquilina.

El tercer piso es compartido por Fernando Ruballo, un señor que se dedica a la venta de paraguas y quien tiene como afición espiar a su vecina de planta. María es una joven veinteañera que se dedica a bordar. Es muy pobre, pasa hambre continuamente y auténticas calamidades.

En el ático viven un artista y su Musa. Una relación trágica, llena de dolor, abandono y frustración entre otras cosas porque la Musa, una antigua acróbata circense, no puede andar.


Y coronando todo este conjunto, tenemos las cuatro gárgolas. Para todos los vecinos se trata simplemente de parte de la ornamentación, pero para el pobre Emilio son seres malignos que buscan acabar con su salud mental y posiblemente, con todos los vecinos.

Como se podrá adivinar a estas alturas, La vida de las paredes es una novela corta que podríamos encuadrar dentro del costumbrismo ya que nos habla de la vida cotidiana de un grupo de personas. Este tipo de novelas me suelen gustar mucho y en este caso, no ha sido una excepción. Me ha impactado mucho la historia de María, de su desesperación, del hambre que pasa y de las estrecheces con las que vive. Pero lo que más me ha gustado, son las maravillosas ilustraciones que acompañan al texto. Son bellísimas, exquisitas.

La vida de las paredes nos trae historias de soledades compartidas, de cómo podemos vivir rodeados de personas y estar solos a la vez. De cómo detrás de cada pared, de cada piso, de cada casa, se viven otras vidas que no alcanzamos a conocer. Nos habla de que en realidad, nunca llegas a conocer  a las personas que conoces a pesar de compartir espacio con ellas.

Una breve novela con unas estupendas ilustraciones que sin lugar a dudas, dará qué pensar a quien se adentre en sus páginas.



  •  Imágenes sacadas de Google