viernes, 5 de agosto de 2016

La última princesa del Pacífico


Título: La última princesa del Pacífico

Autor: Virginia Yagüe

Edición: Editorial Planeta, 2014

Número de páginas: 448

ISBN: 978-84-08-13149-6



Sinopsis…

La última princesa del Pacífico narra el camino hacia la madurez de Carlota Díaz de la Fuente, de origen español aunque crecida en la colonia más lejana y olvidada por todos: Filipinas.
El destino quiere que Carlota cumpla su mayoría de edad y formalice su matrimonio en 1896, cuando las alarmas de una posible revolución comienzan a despuntar y el movimiento de insurgencia pugna por la independencia de la metrópoli española.

Durante los dos años siguientes, Carlota vivirá un proceso de revelación que la llevará a ser consciente de la realidad política y social que le rodea, los cambios de un siglo agonizante y su propia insatisfacción como mujer. Un recorrido que culminará con el encuentro de un amor inesperado y una pérdida tan dolorosa como definitiva que tendrá como colofón el dramático asedio que vivirá Manila y que concluirá con la pérdida definitiva de la colonia, que será entregada a Estados Unidos. Evocadora, de prosa sugerente y repleta de emociones llevadas al límite, La última princesa del Pacífico está llamada a ser el nuevo éxito de la narrativa colonial española.


Sobre el autor…

Virginia Yagüe Romo (Madrid, 8 de enero de 1973) es una guionista, productora y escritora española. Trabaja en diferentes ámbitos: televisión, cine además de escribir novelas. Ha participado en el guión de series de televisión de ámbito histórico y de máxima audiencia como Amar en Tiempos Revueltos o La Señora. Desde 2014 es presidenta de CIMA, la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales y vicepresidenta de DAMA (Gestión de derechos de Autor de Medios Audiovisuales)


Mi opinión...

Esta novela que hoy reseño llegó a mis manos casi de casualidad. Necesitaba leer una novela que se ambientase en un lugar exótico y buscando esta característica, me tropecé con La última princesa del Pacífico. Y es que esta novela transcurre en la lejana y singular Filipinas.

Nos trasladamos a finales del s.XIX. Filipinas es por esa época una de las colonias de lo poco que queda del antaño potente Imperio español. Hasta esta floreciente y desconocida colonia se traslada la familia Díaz de la Fuente con su única hija, Carlota, una niña de apenas cinco años de edad. Atrás dejan una vida acomodada en Madrid para lanzarse a la aventura en una tierra totalmente desconocida para ellos y lejana.

Carlota crece feliz en su nueva patria, convirtiéndose en una jovencita amante de la fotografía y muy curiosa. Esta curiosidad será la que preocupe a sus padres y decidan concertar un matrimonio de manera rápida para con ello intentar frenar las ansías de conocer de la chica. El elegido es un hijo de un amigo de la familia y de la propia Carlota, Felipe de Ayala. El muchacho ha recibido una esmerada educación en Europa y ha regresado a Manila para hacerse cargo de los negocios paternos. 

 A pesar de que la boda pueda parecer precipitada, la conexión entre el joven matrimonio es enorme; a pesar de que hay algo a nivel íntimo (que no voy a revelar qué es) que hace que no se conviertan en un matrimonio convencional.

Durante su luna de miel, Carlota descubre dos aspectos que cambiarán su vida. De un lado, un amigo incondicional en la figura de un alemán, Friedrich, quien aparecerá de nuevo en el peor momento de la existencia de Carlota, y las inclinaciones políticas de su joven esposo. Y es que ya comienzan a sonar aires revolucionarios en el archipiélago en contra del control español.

Hacia 1895 comienza a ser palpable la tensión político-social en las islas. Los Katipuneros exaltados filipinos que buscan la independencia de España, empiezan a sembrar el caos en el archipiélago al mismo tiempo que se produce una escisión interna entre sus seguidores. La Iglesia católica, presente en la colonia en órdenes religiosas, también forma parte de la revuelta y se posiciona de parte de los rebeldes. Su interés es personal: el actual gobernador de las islas, Blanco, es demasiado recto y estricto, yendo en contra de los intereses de los religiosos. Y dentro del seno de los españoles, son varios los que también apoyan a los rebeldes, tal es el caso del propio Felipe.

La situación se va complicando cada vez más, coincidiendo en el tiempo con otro grave problema colonial para España: la pérdida de Cuba. Y es que la revuelta se internacionaliza en el momento en el que, en 1898, los EEUU intervienen en la misma. Al igual que pasó con la colonia caribeña, los norteamericanos ven el momento propicio para hacerse con el control de la próspera Filipinas. Quizás algo que España no supo ver y por lo tanto, fue incapaz de defender.

Volviendo a la novela, Carlota no permanecerá ajena a todos estos sucesos. Al contrario. Una vez que sabe que su marido forma parte activa de la revuelta y de que incluso parte de su fiel servicio, como su amada Bernardita, pueden estar también involucrados, la chica comienza a tomar parte activa de los acontecimientos. Prueba de ello es que se adentra en las zonas más conflictivas, aquellas en las que habitan los rebeldes, para conocer de primera mano qué es lo que está pasando. En una de estas incursiones conoce a Diego Almagro, un español enamorado de China y que no parece ser muy transparente. Diego cambiará, aún más, la existencia de Carlota.

La evolución del personaje de Carlota es patente a lo largo de la novela. De ser una niña bien, una princesa, se convertirá en una mujer hecha y derecha, fuerte, segura y decidida. Es, junto a Felipe y Friedrich, el personaje de la novela que más me ha gustado. No puedo decir lo mismo de Diego. No me ha gustado nada y además, no he terminado de entender cuál es su papel en la novela.

La obra se estructura en tres partes, con capítulos de una extensión moderada y una narración muy fluida. A pesar de tener un volumen considerable de páginas, la novela se lee de forma rápida y resulta amena. Y sobre todo, nos da a conocer la historia de una de las colonias españolas más olvidada, Filipinas. Porque sí que es cierto que conocemos más sobre qué pasó con Cuba, pero desconocemos lo sucedido con Filipinas. Una rica y próspera colonia que se escapó del control español siendo una desconocida para gran parte de la población.


Además, esta novela viene como anillo al dedo. No sé si sabéis que se ha terminado de rodar una película que precisamente toca este tema: Los últimos de Filipinas. Sí que si queréis ir abriendo boca y ambientaros en este episodio de nuestra historia, podéis leer esta novela. No os perdáis el anexo a la misma, Ángel Yagüe es el encargado de dejarnos un estupendo resumen de la historia del archipiélago filipino centrando más interés en su ocupación española. Una lectura que me ha gustado mucho y que os recomiendo. 

  • Imágenes , datos sobre la autora y sinopsis de la novela, tomados de Google 

3 comentarios:

  1. Pues no soy de novelas históricas, pero este es un contexto muy interesante del que no se han escrito muchas cosas, así que debería darle una oportunidad. Me gusta que el autor haya incluido un anexo explicando un poco la historia del archipiélago. Me la apunto por si algún día me topo con ella. Un saludo!

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  2. No me importaría leerla. Un beso ;)

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  3. Yo la tengo pendiente y creo que me gustará, me falta el tiempo

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