miércoles, 3 de agosto de 2016

Carpe Diem : confesiones de un pollo de barra


Título: Carpe Diem: confesiones de un pollo de barra

Autor: Alfonso Ussía

Edición:  2002

Número de páginas: 208

ISBN: 84-666-0974-1


Sinopsis…

Me llamo Alonso de Llodio Muñoz-Dry, y aunque nacido en Madrid y montañés del alma, soy hibrido de helecho y junquera, de cocochas de merluza y pescaíto frito. Gracias a un enchufe que tengo en esta Casa, he conseguido que acepten la publicación de mis confesiones que inicio con esta presentación. Mis confesiones, que se escudan en el antetítulo de Carpe Diem (aprovecha el presente, vive al día), no se van a humillar ante prudencias ni cautelas vanas. Estos recuerdos pueden armar la gorda, y estoy en condiciones de adelantarles que muchas personas que aparecerán en su desarrollo  se han puesto ya en contacto conmigo para intentar algún tipo de soborno. Por respeto a esa intimidad, que no por recelo a la verdad monda y lironda, algunos nombres se adornarán de disfraces.

Quiero adelantar que en este cuaderno de confesiones o recuerdos, el peor parado será el protagonista, en quien concentraré toda mi capacidad crítica y sarcástica. Un aluvión de calificativos y juicios peyorativos caerá sobre las orejas del pobre y vanidosos Alonso de Llodio Muñoz-Dry, al que considero, a pesar de vivir bajo mi piel, un ser absolutamente prescindible


Sobre el autor…

Alfonso Ussía nació en 1948. Autor de numerosos libros, es columnista de opinión de ABC y del semanario Tiempo, y colabora en el programa radiofónico Protagonistas de Onda Cero. Ha obtenido los premios González Ruano y Mariano de Cavia de periodismo. Entre sus libros publicados puede citarse : Coplas, canciones y sonetos para antes de una guerra ; Fustazos y caricias; Sin acritud; Golfos, gafes y gorrones; Y con éstas entramos en Europa; Cosas que pasan ; Tratado de las buenas maneras I ; Manual del ecologista coñazo; Del humor, del amor y de la ira; Tratado de las buenas maneras II; Pasajes de la vida; Tratado de las buenas maneras III; Versos prohibidos; Coñones del Reino de España; Memorias del marqués de Sotoancho; El secuestro de Mamá y otros relatos del marqués de Sotoancho; El temblor diario; Lo que Dios ha unido que no lo separe Mamá; Pachucha tirando a sal; Patriotas adosados; Diez años de nacionalismo en el País Vasco, este último en colaboración con Antonio Mingote.



Mi opinión…

Hace ya muchos años, siendo yo adolescente, en un diario de tirada nacional, Alfonso Ussía nos contaba las peripecias de un personaje singular: el marqués de Sotoancho. Recuerdo que cuando mi padre compraba el periódico, iba derecha a leer sus disparatadas ocurrencias, ocurrencias que a mí por lo menos, me resultaban la mar de divertidas.

Así que cuando hace un poco más de un año una conocida me dio una gran cantidad de libros y vi que entre ellos había varios de Ussía, me alegré mucho. Sabía que tendría ya lectura divertida entre manos.

Porque sí, el libro que hoy os traigo es de humor. Humor con altas dosis de ironía (el tipo de humor que me gusta a mi) y una peculiar forma de narrar los hechos que hacen que esta lectura me haya durado una tarde entre las manos.

El protagonista de esta historia es Alonso de Llodio Muñoz –Dry quien decide, en primera persona, ir narrando sus memorias. Con semejante apellido nos podemos imaginar que Alonso es miembro de una familia de posibles, algo que queda patente en su exquisita educación y en la gente con la que se rodea.

Alonso nos hace partícipes de su primer desencanto amoroso a la tierna edad de tres años, de un físico nada agraciado (él mismo reconoce que tuvo la “suerte” de ser el más feo de diez hermanos) que se acentúa durante la adolescencia con el temido acné y de mil peripecias más con diversos personajes. Uno de los episodios que me han causado más gracia es el ocurrido con un almohadón indecente (forma de llamar al típico cojín que al sentarse suelta una pedorreta) y el presidente del Banco Central. Imaginaos la cara del pobre señor al pensar que no había sido capaz de controlar su intestino y del apuro de su santa señora que no sabía dónde ponerse.

Al ocurrir estos hechos en pleno Franquismo (hacia la década de los 50 y 60, aproximadamente), el autor nos va mostrando aspectos socioculturales de la época. Como la obligación, so pena de multa, de ir a la playa sin la consiguiente faldita que tapase los muslos para las féminas o la indecencia de algunos que se dejaban llevar por la pasión y daban rienda suelta a sus más bajos instintos (entiéndase por ello a un simple beso, suficiente para armar la marimorena con guardia y multas incluidos)

El libro está compuesto por varios capítulos de breve extensión, independientes entre ellos, que nos traen distintas historias. Cada capítulo posee, además, ilustraciones.

Podría seguir narrando mil y una historias a cual más divertida, pero para eso os recomiendo esta lectura. Se intuye que el personaje de Alonso de Llodio es el propio autor; eso sí, no sé si lo que narra le sucedió realmente o es más bien un producto literario.  


Poco más que decir. Se trata de un libro que a mí por lo menos me ha divertido y mucho. Alfonso Ussía es un autor que me gusta leer porque me trae buenos recuerdos de aquellas aventuras que os he nombrado al principio. Una lectura fresca, amena y con la que seguro esbozaréis alguna sonrisa. 

  • Imágenes tomadas de Google 

3 comentarios:

  1. No me gusta demasiado el autor, así que lo dejo pasar. Un beso ;)

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  2. No lo conocía, pero seguro que es muy divertido... y más aún haciendo una radiografía social de la manera en la que parece hacerlo. Gracias por la recomendación.

    Un besoo!!

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  3. Solo he leído el último del Marqués de Sotoancho y me encantó, estoy deseando leer cualquiera de sus libros ya que me reí un montón con él. Por cierto, en La berrea se nombra a sí mismo y dice que es un antipático.

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