miércoles, 25 de enero de 2017

Catalina la Grande : el poder de la lujuria


Título: Catalina la Grande: el poder de la lujuria

Autor: Silvia Miguens

Edición: Nowtilus, 2006

Número de páginas: 253

ISBN: 978-849763339-0


Sinopsis…

1762, el zar Pedro III muere en un complot y Catalina asume el cargo de emperatriz como sucesora de su esposo convirtiéndose a los 33 años en Catalina de Rusia. Aunque organizado por la guardia imperial y por la nobleza, la misma emperatriz secundó el golpe contra su marido y aparentemente aceptó las condiciones de los conspiradores.

Sin embargo, desde el primer momento manifestó los planteamientos que había de regir su política: fortalecimiento del Estado a nivel interno, apoyo ilimitado a la nobleza y acción exterior agresiva para lograr la hegemonía de Rusia en Europa oriental y situarse en la comunidad internacional en un plano de superioridad, circunstancia que prometía un regreso a los tiempos de Pedro el Grande, abuelo de su malogrado esposo.

Pocas mujeres en el devenir de la historia levantaron una polémica alrededor de su persona como Catalina la Grande. Inteligente, culta, autoritaria, sagaz, apasionada, gran estratega y envuelta en todo tipo de conspiraciones cortesanas, la zarina que gobernó Rusia con mano de hierro es, sin duda, una de las grandes protagonistas del convulsionado s.XVIII.


Sobre la autora…

Silvia Miguens nació en Buenos Aires, Argentina. Ha participado en congresos internacionales de Género, Literatura e Historia y dictó conferencias, talleres y seminarios en universidades de Argentina y Colombia sobre un tema que le apasiona: el cruce y la concordancia entre la historia y la ficción y la especial participación de la mujer en la historia.
Posee numerosas publicaciones y premios, destacando su bestseller Catalina la Grande, el poder de la lujuria.


Mi opinión…

Ya os he comentado en alguna ocasión que una de las lecturas que más me gustan es aquella que habla sobre la vida de los miembros de la realeza. No, no me centro en la biografía pura y dura. Me refiero a aquellas obras que se adentran más en el aspecto íntimo de los personajes, aquellas que nos ofrecen la cara no oficial de los protagonistas.

Catalina de Rusia, o Catalina la Grande, es uno de esos personajes que me llaman la atención. Básicamente, mi interés se centra en el aspecto personal ya que es bien sabido por todos las innumerables historias, que aún sigo sin saber si son ciertas o no, que corren sobre esta persona.

El libro que hoy os traigo se centra en este apartado íntimo. Contada en primera persona, es la propia Catalina la que nos narra su existencia. Nacida en 1729 en Pomerania, estado alemán, Sofía Federica Augusta (su verdadero nombre) era hija de Johanna Elisabeth Holstein –Gottorp y de Federico II de Prusia. Como sus progenitores eran unos adolescentes, tenían 15 y 16 años respectivamente, y no interesaba un matrimonio entre ellos por motivos políticos, a Johanna la casan con Cristian Augusto de Anhalt- Zerbst, hombre que la triplica en edad y que sería el padre legal de la pequeña Sofía Federica.

Aunque pudiera parecer lo contrario, el padre legal de la pequeña siempre le mostró estima. No obstante, se refería a ella como “su ángel”. No ocurre lo mismo con su madre, la cual detesta a la pequeña desde que nació por lo que es de imaginar que la pequeña Sofía Federica creció casi sola, con el único amor de su niñera, Babet, y de su tío Jorge Luis, con quien se inicia sexualmente.

Sofía Federica nos cuenta el tormento que supuso sus problemas de espalda que la obligó a llevar un doloroso corsé durante diez años. También nos cuenta cómo conoció a su futuro marido,  Pedro Ulrico de Holstein (futuro Pedro III de Rusia), un primo lejano suyo por el que lo único que siente es un profundo rechazo.

La vida de Sofía Augusta cambiará cuando su tía política (era viuda de un tío carnal suyo), la emperatriz Isabel de Rusia (hija de Pedro el Grande) considera que sus sobrinos Pedro y Sofía, han de ser sus sucesores (la emperatriz no ha tenido hijos) A partir de este momento la vida de Sofía Federica va a cambiar por completo pues se ha de desplazar hasta la corte rusa y a empezar una ardua tarea para convertirse en la sucesora de la emperatriz.

Desde este momento, la joven Sofía (que adoptará el nombre de Catalina en honor a la madre de la emperatriz) se centrará no sólo en ser la esposa del heredero, sino en conseguir el trono para sí misma. Porque si Catalina se muestra una persona ambiciosa desde el principio, su esposo no tiene el mínimo interés en gobernar y se nos muestra como un ser pusilánime.

Comienzan una serie de acontecimientos, de complots, de engaños y de estratagemas para apartar a Pedro Ulrico del trono y dejar a Catalina sola en él.

Todos sabemos que esto sucede y en uno de esos complots, fallece Pedro Ulrico quedando Catalina como Emperatriz de Rusia.

Pero por lo que principalmente se conoce a esta emperatriz es por su descocada vida personal. Se le atribuyen multitud de amantes e incluso prácticas sexuales digamos poco convencionales (todos conocemos la famosa historia con su caballo o la enorme cantidad de amantes que tuvo). Y eso era lo que iba buscando en esta novela. Sí, sé que Catalina de Rusia impulsó al país, lo mejoró y se preocupó por sus súbditos. Actuó como una madre protectora del pueblo ruso a la vez que regía sus destinos con mano dura.

Catalina se muestra como una persona valiente, segura, inteligente e ilustrada. No es de extrañar que supiese hacerse con el control de la extensa Rusia y ser coronada emperatriz a temprana edad.

Pero… ¿qué hay de cierto en esa vida tan ajetreada?  Pues no lo sé porque esperaba que la novela me sacase algo a la luz pero no ha sido así. Sí, Catalina cambia de amante conforme le conviene pero digamos que es casi normal…si se analiza su matrimonio y los continuos complots que la rodean, no me extraña que optase por llevarse a sus aliados a un lugar más placentero… Tampoco el número de amantes que aparecen en la novela me parecen tan escandaloso. También es cierto que la novela termina, más o menos,  con la coronación de la emperatriz; no se extiende hasta su muerte.

Aunque esta segunda novela que leo de la autora me ha gustado más en cuanto a la narración , más fluida y entretenida, he de decir que esperaba un poco más de “carnaza”. Ya he dicho que buscaba acercarme más al personaje humano que al político y ha sucedido al revés. Pero no me ha disgustado pues lo que he leído me ha gustado y he conocido un poco más sobre este personaje que ha pasado a la Historia envuelta en unas circunstancias muy escandalosas.


Para ir terminado, si os apetece conocer a Catalina de Rusia esta novela os proporcionará la suficiente información sobre ella. Si buscáis adentraros en la parte más oscura de la emperatriz, es poca la información que se nos da. 

  • Agradezco profundamente a la editorial el envío de un ejemplar para leer y reseñar 
  • Imágenes tomadas de Google 

3 comentarios:

  1. No me desagrada. También a mi me gusta leer novelas basadas en la vida de personajes reales (no sus autobiografías) y Catalina La Grande creo que puede dar mucho juego en un libro.

    Me lo anoto.

    Besotes

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  2. Esta no la veo para mi, en el momento actual. Un beso ;)

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  3. Me encantan estos libros, hay determinados personajes que me llaman mucho la atención =)
    Lo apunto!

    Besotes

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