miércoles, 21 de diciembre de 2016

Cuentos de la Alhambra


Título: Cuentos de la Alhambra

Autor: Washington Irving

Edición: Edicomunicación, 1997

Número de páginas: 315

ISBN: 84-7672-684-8


Sinopsis…

Los Cuentos de la Alhambra son unas auténticas “mil y una noches” españolas : nadie ha sabido captar “a vista de pájaro” todas las emociones que se perciben desde lo alto de la fortaleza de la Alhambra, el grácil Generalife, el Darro serpenteante, la emblemática ciudad de Santafé, la vega de Genil y Sierra Nevada…


Sobre el autor…

Washington Irving (1783-1859) fue quizás el primer escritor en percibir rasgos típicos que diferenciarían a la literatura norteamericana de la inglesa. Cuando su talento alcanzaba la madurez se trasladó a España y, en el monasterio de El Escorial, estudió la literatura relativa al descubrimiento del Nuevo Mundo, cuyo fruto fueron La vida y viajes de Cristóbal Colón, Crónica de la conquista de Granada, Viaje de los compañeros de Colón
Cuentos de la Alhambra (1832) es su libro más famoso.


Mi opinión…

Hoy os traigo un clásico que llevaba mucho tiempo intentando concluir. Hace ya unos años comencé este libro, atraída por el precioso escenario de La Alhambra y por ser un clásico ineludible para todos aquellos que apreciamos y admiramos este palacio-fortaleza. Sin embargo, por razones que ya ni recuerdo, dejé la lectura del libro a medias y así ha permanecido hasta ahora, momento en el que eché mano de él para cumplir con el doble objetivo de leer un clásico y de un autor cuyo apellido comenzase por I.

A Washington Irving se le puede considerar como a un historiador, de hecho es considerado el primer hispanista norteamericano,  anovelado ya que para sus escritos utiliza tanto fuentes reales como datos de su propia invención. Enamorado de España desde el primer momento en el que puso un pie en nuestro país como corresponsal de EEUU, en 1829 consigue un permiso especial mediante el cual se le permitía vivir en la Alhambra. Como anécdota, podemos decir que la primera niña que leyó los Cuentos de la Alhambra se convertiría, con el transcurrir del tiempo, en emperatriz de Francia. Y es que Eugenia de Montijo tuvo el gran honor de leer los escritos de Irving sobre la bellísima construcción granadina.

El libro comienza narrando el viaje que realizó el autor junto con un amigo, miembro de la Embajada rusa en Madrid, en 1829 desde Sevilla a Granada. En esta primera etapa de su viaje, Irving ya nos va contando todo lo que ve, le llama mucho la atención la gente, sus historias y las leyendas de las zonas.

A su llegada a  Granada, el autor primero nos explica cómo es La Alhambra y cuáles son cada una de sus partes. También nos va presentando a los moradores del lugar, gentes que han vivido allí prácticamente toda su existencia, ellos mismos se autodenominan “hijos de la Alhambra”, y que son quienes le van proporcionando a Irving las innumerables historias y leyendas que guarda el lugar. Uno de estos personajes es Mateo Jiménez quien se convierte en la sombra del escritor y que actúa como fuente de información ya que es quien, en su mayoría, se cuenta estas leyendas al escritor norteamericano.

Centrándonos ya en las leyendas, unas once, todas ellas tienen en común la existencia de un supuesto tesoro escondido por los árabes en la Alhambra y el desamor. Pues son varias las historias de amores no correspondidos que encierra el recinto, como la existencia del espíritu de la princesa Zorahayda quien no se atrevió a fugarse, como sí lo hicieron sus hermanas, con su amor cristiano. Dicen que el espíritu de la desdichada permanece en la torre en la que vivió su pena y que son varios quienes la han visto vagar por el lugar.

Otro espectro o fantasma que, al parecer, habita la Alhambra es el de Boabdil el Chico, último rey del lugar y que ya sabemos todos la manera en la que lo abandona. Boabdil, según la leyenda, permanece en las entrañas de la Alhambra, con su ejército, dispuesto a recuperar su hogar algún día.

Son pocas leyendas, pero muy bonitas. Todas ellas tienen el mismo fondo (tesoro y amor o desamor) y muestran la imaginación que se llega a desarrollar en algunas buenas gentes para darle más misterio y encanto al lugar en el que viven.

Pero también hay que reconocerle su mérito al autor, quien hace de observador de las gentes de Granada y se recrea en su imaginación sobre cómo fue la Alhambra musulmana.

Aunque a nivel general me han gustado todas las leyendas, la Leyenda del legado del moro es la que más he disfrutado. Si la leéis, veréis como a más de uno se le podría aplicar la condena que sufren los más avariciosos.

Para concluir, Washington Irving nos habla del fundador de la Alhambra, Mohamed Abu Alhamar, y del finalizador de la misma, Yusef Abul Hagig. A mí por lo menos me ha sorprendido saber quiénes eran, pues cierto es que desconocía estos datos.

Para ir concluyendo, solo os puedo decir que si os gusta la Alhambra y la ciudad de Granada tanto como a mí, es imprescindible que leáis este clásico. Seguro que cuando visitéis tanto la ciudad como la Alhambra, las veréis con otros ojos.



  • Imágenes tomadas de Google 







3 comentarios:

  1. Lo dicho lo tengo en casa y tengo que rescatarlo de las estanterias.

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  2. He estado varias veces en Granada y me encanta. Tomo nota del libro que creo que me puede gustar mucho.

    Besos!

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  3. No me importaría leerlo, aunque ahora lo veo complicado. Un beso ;)

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