miércoles, 19 de diciembre de 2018

Diario de una buena vecina



Título: Diario de una buena vecina

Autor: Doris Lessing

Género: Drama

Edición: Salvat, 1994

Número de páginas: 224

ISBN: 84-345-8998-2



Sinopsis…

Ninguna de las dos tenían demasiado en común. Janna era una mujer madura y atractiva, dedicada plenamente a una profesión que en apariencia le permitía realizarse.
Maudie era una anciana encorvada por los años y los sacrificios. Se limita a luchar por sobrevivir cada día con un orgullo indomable.

El encuentro entre ambas mujeres producirá el nacimiento de una amistad insospechada, en la que la ternura y la confidencia encontrarán las más delicadas formas de manifestación.


Sobre el autor…

Doris Lessing nació en Persia en 1919, hija de padres ingleses. Desde los quince hasta los treinta años vivió en Rhodesia del Sur; y en 1949 se trasladó a Inglaterra, donde un año después vería la luz su primera novela.

Desde entonces su fama de extraordinaria novelista y ensayista no ha dejado de aumentar. Sus obras han sido traducidas a más de veinte idiomas.

Ganadora del Premio Nobel de Literatura en 2007.


Mi opinión…

Recuerdo que compré esta novela atraída por la estela de que la autora fue una ganadora del Premio Nobel y que había leído reseñas muy buenas sobre la escritora.

La pobre novela pasó a ocupar ese espacio reservado en el olvido de las estanterías de mi casa hasta que hace unas semanas me topé con ella. Últimamente estoy intentando leer aquellas novelas que llevan mucho tiempo esperando su turno, por lo que Diario de una buena vecina tuvo suerte y acabó en mis manos.

Cabe decir que iba totalmente a ciegas con esta lectura y que no sabía a ciencia cierta de qué iba y mucho menos conocía a la autora (excepto por las breves reseñas que había leído sobre ella)

La historia se centra en Janna y Maudie. Dos personas que no se conocen de nada y que son totalmente opuestas.

Janna es una mujer de mediana edad, viuda y sin hijos, que trabaja en una revista femenina. Su vida es casi perfecta: tiene dinero, una vivienda, viaja, va a los mejores restaurantes y viste la mejor ropa. Pero Janna se siente vacía, sola. Sí es consciente de que a pesar de todo lo que le rodea, hay algo que le falta. Pero… ¿el qué? Sus relaciones amistosas se reducen a la directora de la revista en la que trabaja y casi única amiga. No tiene relación con su única hermana excepto la justa y sí que sabe que no supo amar y consolar a su marido cuando éste enfermó gravemente y falleció. Lo mismo le ocurre con su propia madre, a quien tiene que cuidar durante un par de años hasta su muerte y descubre que en realidad son dos desconocidas.

Maudie es una anciana de noventa años. Vive sola en un piso destartalado, con una pensión ridícula que no le da ni para comer y con una tenacidad digna de admirar pues la abuelita se niega en redondo a abandonar ese cuchitril en el que habita con la única compañía de su gato para irse a una residencia.  Si la vida de Janna es tranquila y cómoda, la de Maudie fue todo lo contrario.  Huérfana de madre a temprana edad, con un padre y una madrastra que no se ocupan de ella y una hermana que la ignora, terminó casándose con un cafre que le arrebató a su único hijo. Trabajadora incansable, la pobre mujer ha llegado al final de sus días en una situación casi indigente.

¿Cómo es posible que dos personas tan distintas acaben encontrándose? Pues simplemente por obra del destino. Un buen día, en una farmacia, Janna y Maudie se encuentran y aunque a Janna le repele el aspecto de “vieja bruja” que tiene la anciana no sabe qué fuerza la empuja a cuidar de ella. Y desde ese momento, Janna pasará a ser el ángel de la guarda de Maudie al mismo tiempo que se gesta una sincera amistad entre ellas.

La novela adopta este título (Diario de una buena vecina) porque es Janna quien, a modo de diario, decide plasmar sus vivencias tanto personales como con Maudie o incluso con otras ancianas a las que va conociendo. Lo de buena vecina es porque en Inglaterra (lugar donde se centra la acción) los ayuntamientos tienen a una serie de voluntarias sociales que velan por los ancianos y que son conocidas con el nombre de buenas vecinas. En un principio, Maudie y el resto de sus vecinos creen que Janna es una buena vecina, les cuesta creer que alguien fuera de ese plan se haga cargo de la anciana.

Aunque es un libro que me ha gustado pues tiene mucha carga emocional, hay partes que no me han convencido. La narrativa de la autora se llega a hacer densa en algunas partes de la novela y cuenta cosas que, francamente, no he entendido. En cambio, en muchas otras partes esa narrativa es muy fluida y he de decir que el comienzo de la novela me ha gustado mucho. Tanto que me atrapó inmediatamente.

Lo importante de la novela es su mensaje. La situación en la que viven miles de ancianos en las grandes ciudades de los países desarrollados es penosa. Muchos de ellos están solos, porque o bien no tienen familia que los cuide o porque ésta se desentiende de ellos. Muchos pasan sus horas en la más absoluta soledad, aferrados a sus recuerdos y a sus casas. En algunas ocasiones, como ocurre con Maudie, viven rodeados de suciedad, basura y con mil y un cachivaches de los que no se quieren desprender porque son parte de su vida. La novela ofrece una visión distinta de estos ancianos que muchas veces ignoramos por la calle o incluso en un entorno más cercano y que solo necesitan que alguien los guie y los cuide.

Diario de una buena vecina es una novela muy emotiva, a pesar de tener partes más pesadas. Es una novela que habla de los ancianos, de que la vida no acaba hasta que uno deja de respirar y que a pesar de sus años, aún tienen cosas que decir.

  • Imágenes tomadas de Internet 

2 comentarios:

  1. Lo apunto, no he leído nada de la autora y me parece muy buena opción =)

    Besotes

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  2. Pese a esas partes más densas, me has convencido con esta novela, que veo que has terminado disfrutándola.
    Besotes!!!

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