Título: Morir no es lo que más duele
Autor: Inés
Plana
Género: Novela
negra, Policíaco
Edición:
Planeta, 2018
Número de páginas:
448
ISBN:
978-84-67051490
Sinopsis…
Un hombre aparece
ahorcado en un pinar a las afueras de Madrid, con los ojos arrancados de cuajo.
En uno de sus bolsillos se halla un papel con el nombre y la dirección de una
mujer: Sara Azcárraga, que vive a pocos kilómetros del escenario del crimen.
Frágil, solitaria, bebedora de vodka en soledad, Sara rehúye cualquier contacto
con las personas y trabaja desde casa. El teniente de la Guardia Civil Julián
Tresser se hace cargo del caso, asistido por el joven cabo Coira, que se
enfrenta por vez primera a una investigación criminal, una investigación
difícil, sin apenas pistas, con demasiados enigmas. A medida que el teniente
Tresser avance en sus indagaciones, descubrirá unos hechos que darán un trágico
vuelco a su existencia y le conducirán a un viaje a los infiernos que marcará
su vida para siempre.
Sobre el autor…
Inés Plana nació en Barbastro (Huesca). Es licenciada en
Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona y desde el
principio desarrolló su carrera profesional en Madrid.
Ha trabajado en diversos
medios de prensa escrita y, en el terreno editorial, ha creado y coordinado
distintas colecciones de títulos relacionados con la divulgación de la historia
y el arte. Actualmente es directora del periódico-magacín Vivir Bien, en la Comunidad de Madrid.
Mi opinión…
Hoy os hablo de una novela que me llamó tanto la atención
cuando la vi que le hice un hueco para leerla casi en el momento. Atrajo mi
atención su título, Morir no es lo que más duele, pues creo que es de lo más
acertado si analizamos el sentido de la muerte (sí, me estoy poniendo
filosófica)
Además, viendo que es del género de novela negra o policíaco,
todavía tenía más claro que la tenía que leer. Y he de decir que el balance no
es tan positivo como creía…
La trama arranca con el hallazgo de un cuerpo colgado de un
árbol. Lo que parecer ser un triste caso de suicidio, pronto se destapa como un
asesinato ya que al difunto le han arrancado los ojos. Como única pista, se
cuenta con un papel que se ha encontrado
en uno de los bolsillos del pantalón de la víctima en el que se ha escrito un nombre:
Sara Azcárraga.
Lógicamente, la Guardia Civil (con el teniente Julián Tresser a la cabeza) tira de este único hilo para
esclarecer este hecho aunque la cosa no pinta fácil pues Sara Azcárraga (una
mujer solitaria, casi ermitaña, con multitud de problemas personales) no conoce
de nada a la víctima.
Y hasta aquí cuento sobre el argumento. Estamos ante una
novela policíaca con un caso muy misterioso por en medio que nos conducirá a
una serie de personajes quienes irán arrojando luz sobre la situación.
El comienzo de la novela es casi adictivo. La prosa de la
autora me ha gustado mucho y os confieso que he estado pegada al libro desde el
principio…hasta la mitad. Sí, a partir de aquí (y es mi opinión, ojo) la
historia comienza a perder fuerza y he tenido la sensación de estar leyendo dos
libros en uno.
Demasiados giros y voz a personajes que poco o nada aportan a la
historia, con diálogos y descripciones que, francamente, creo que han servido
únicamente de relleno (como la visita que hace Gastón, uno de los personajes que aparece en la historia, a un
polígono industrial)
La evolución de los personajes tampoco me ha convencido.
Julián Tresser ha evolucionado de forma negativa. Al principio me ha gustado
mucho, pero se ha ido revelando como un ser maleducado, insoportable, borde, y
homófobo. Su ayudante, Coira, pasa
por la novela como un ser sumiso, sometido totalmente a su superior, Tresser, y
con una vida personal que tampoco sé qué aporta de interés a la novela. El malo
de la novela, cuya identidad no pienso revelar, no me ha gustado.
Demasiado
malo, tan malo que no me ha resultado para nada creíble.
No todo ha resultado negativo en esta novela. Como ya he
comentado, la narrativa de la autora me ha gustado mucho. Inés Plana posee una
pluma ágil, fluida, que hace que la novela se lea en nada. La pena es que no se
haya podido cohesionar mejor la historia, evitando esas pinceladas sueltas de
datos, diálogos, descripciones, etc. que lo único que consiguen es
desconcentrar al lector.
La ambientación espacial también me ha gustado. En los dos
últimos años he estado de pasada por la zona en la que suceden los hechos
(entre Madrid y Ávila, en la sierra de Gredos) y es una zona que me llamó mucho
la atención y que espero visitar algún día con calma.
Tenía el listón muy alto con esta novela y lamentablemente no se ha cumplido. A pesar de ello, no creo que sea una novela que haya que
desestimar de entrada (al margen de que ya sabemos: para gusto colores) ya que
la función de entretener la posee y la narrativa de la autora es buena.
Pues la tengo en la estantería esperando. Y por lo que cuentas, será mejor que no espere mucho de ella.
ResponderEliminarBesotes!!!
Ya estoy leyendo que esta novela no es tan buena como parece.
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