Título:
La
librería de los finales felices
Autor:
Katarina Bivald
Edición:
Planeta, 2014
Número
de páginas: 464
ISBN:
978-84-08-13260-8
Sinopsis…
Tras
dos años intercambiando cartas y pasión por los libros, Sara decide viajar a un
pueblecito de Iowa para conocer a su anciana amiga Amy, pero cuando llega, ésta
ha muerto, dejando una vieja casona y miles de libros. Sola en este alejado
rincón, se da cuenta de que gracias a las cartas de Amy conoce bien a los
habitantes del pueblo. Así, cuando se embarca en la locura de montar una
original librería con los ejemplares de Amy se da cuenta de que hay un libro
destinado a cambiar la vida de cada uno de ellos. Pero al hacerlo también
cambiará la suya.
Sobre el autor…
Katarina Bivald, nacida en Suecia en 1983, trabajó como librera durante años. La librería de los finales felices es su debut literario y será publicado en 15 países, entre ellos Reino Unido, Francia, Italia y Austria.
En la actualidad, Bivald comparte un piso a las afueras de Estocolmo con su hermana, repleto de estanterías cargadas de libros.
La autora se encuentra escribiendo su segunda novela que también se enmarca
en el género feel good. Todavía no ha decidido si le gustan más los libros o las personas.
Mi opinión…
Ya tenía referencias sobre esta novela y la
verdad es que las expectativas sobre la misma no eran muy halagüeñas, de ahí
que fuese con la idea de que no era una gran obra e incluso existiese la
posibilidad de que ni la llegase a terminar (una de las referencias me decía
eso, que ni la terminó)
Pues bien, aunque no es un novelón de esos
que se quedan en la memoria de uno durante mucho tiempo, tampoco es un libro
tan, tan, tan malo (francamente, los he leído peores)
La historia arranca con la amistad por
correspondencia de dos personas que no se conocen de nada, Amy y Sara, pero que
tienen en común su amor por los libros.
Amy
es una anciana que vive en un pueblo perdido de Iowa (EEUU), mientras que Sara es una joven sueca que regentaba
una librería en Estocolmo. Durante mucho tiempo, las dos mujeres se
intercambian unas cartas en las que se van conociendo y en las que incluyen
libros. Hasta que llega el día en el que Amy invita a Sara a ir a Broken Wheel,
su pequeño pueblo, para conocerse en persona.
Un reto para Sara, una chica
apocada que no sacaba la nariz de los libros excepto para respirar y que poco
conoce de lo que pasa a su alrededor.
Así que Sara se lanza a la aventura y llega
hasta el pueblo de Amy, pero con tan mala pata que la anciana había fallecido
un par de días antes por lo que el sueño de ambas de conocerse en persona no
llega a producirse. Es cuando comienza el dilema para Sara, ¿se queda el resto
de sus vacaciones en Broken Wheel, en la casa de Amy, o se vuelve a Suecia?
Tras una serie de peripecias con los
habitantes del pequeño pueblo, Sara decide montar una librería con los libros
de Amy y es aquí donde realmente arranca la historia. Que no os voy a contar
más pues ya he dicho bastante.
Además de Sara, tenemos a otros personajes a
los que la chica conoce gracias a que Amy en sus cartas le habla de ellos. Como
John, el encargado de la única
ferretería del pueblo, un hombre negro muy unido a la fallecida Amy; Tom, sobrino de la fallecida ; Andy y Carl, propietarios del bar ; Caroline,
la típica mujer sola que se vuelca en los quehaceres de la iglesia; Grace, todo un personaje a la que le
encantan las armas pero que en el fondo es muy tierna; George, el chófer de Sara y un trozo de pan o Jen,
una pesada de cuidado que todo lo tiene que controlar.
Como Sara tiene la idea de que cada persona
tiene su propio libro, aquel que es capaz de cambiarle la vida, con la librería
va a revolucionar la vida en el pueblo.
A Amy la conoceremos porque en la mayoría de
los capítulos hay una carta suya a Sara. Y en todas ellas hablan de libros (son
abundantes las referencias que hay en toda la obra tanto de autores como de
obras) y de los habitantes del pueblo.
No, no es una gran novela pero entretiene.
Insisto en que pensaba que era algo mucho peor, pero aunque no es un libro que
pueda recomendar de forma fehaciente, si creo que está bien como distracción.
Se lee de forma fácil, aunque la historia es más bien plana (no hay sobresaltos
de ningún tipo) e incluso previsible. Me ha recordado a una de esas películas
de sobremesa de los domingos por la tarde. Entretenida.

