martes, 24 de febrero de 2015

Capítulos 10, 11 y 12 del Libro II de don Quijote de La Mancha

Capítulo X: Donde se cuenta la industria que Sancho tuvo para encontrar a la señora Dulcinea, y de otros sucesos tan ridículos como verdaderos

El autor de la historia nos advierte de que dudó si incluir este capítulo en el libro debido a las locuras de don Quijote, las cuales llegan a ser casi increíbles.

Don Quijote y Sancho se encuentran en un bosque a las afueras del Toboso. El primero manda a su escudero a que vaya a visitar a Dulcinea y que le pida la bendición que necesita para poder salir de nuevo en sus andanzas. Le pide a Sancho que no pierda detalle de nada de lo que suceda con su amada.

Don Quijote se queda en el bosque y Sancho se dirige hacia Toboso.

Sancho no tiene ni idea de quién es Dulcinea, por lo que decide, amparándose en la locura de su señor, engañarlo. Así que piensa en presentarle a la primera campesina que pase por allí.

Sancho se encuentra en el camino a tres campesinas a lomos de sus pollinos (burros) y corre hasta donde se encuentra su señor para decirle que Dulcinea, junto a sus doncellas, viene a buscarlo.

Aunque don Quijote en un principio recela de lo que le dice Sancho, sobre todo cuando ve a las 
campesinas, pues estará loco pero no ciego, al final termina creyéndose que se trata de su amada. 

La explicación de que las mujeres no estén vestidas de forma acorde a su estatus, viene dada por un…encantamiento.

Claro, las campesinas están que no salen de su asombro y creen que están siendo víctimas de una burla. Así que abandonan el lugar al galope dejando a don Quijote triste ya que de nuevo, aquellos que lo quieren mal, le han mandado un encantamiento. Pero él sabe que la muchacha tan rústica que ha visto era Dulcinea.

Sancho está feliz. Su plan ha funcionado y su señor no se ha dado cuenta de su engaño. Así, uno con un disgusto enorme y el otro feliz como una perdiz ponen rumbo a la ciudad de Zaragoza.

Capítulo XI: De la estraña aventura que le sucedió al valeroso don Quijote con el carro o carreta de las Cortes de la Muerte

Don Quijote está muy triste y alicaído. No sabe qué inquina le tienen los encantadores que han transformado a Dulcinea en una campesina, se siente culpable de esta transformación.
Sancho intenta animarlo y así están cuando en el camino se cruza con una carreta que porta a seres muy extraños: la Muerte, un ángel, una Reina, un Emperador, Cupido y un caballero un tanto extraño. El cochero es un Demonio y a él se dirige don Quijote pidiéndole explicaciones sobre quiénes son y adónde van. El cochero le contesta, de forma muy educada, que se trata de una compañía teatral que se dirige hacia su próximo destino. Don Quijote se queda tranquilo, pero no Rocinante quien ante la visión de uno de los componentes de la compañía, sale despavorido y cae al suelo con el caballero.

El causante del susto de Rocinante, un demonio bailador, aprovecha que Sancho acude a socorrer a su señor para robarle su asno.

Pero no van muy lejos…el Demonio cae del asno y continúa hasta el pueblo a pie (al parecer, sólo quería burlarse de don Quijote y su caída) y el asno vuelve con Sancho.
Pero a don Quijote esta ofensa lo reconcome. ¿Cómo puede hacerles pagar su osadía? Sancho insiste en que lo olvide, pero don Quijote se niega a ello y amenaza a la cuadrilla de actores que se arman con piedras para defenderse de la ira del caballero. Menos mal que Sancho convence a su señor de que no merece la pena (es consciente de la inferioridad numérica ante el ataque de la cuadrilla) y dejan pasar el asunto.

Cada uno, Sancho y don Quijote por un lado y la cuadrilla de actores por otro, toman caminos distintos quedándose el encuentro en nada.

Capítulo XII: De la estraña aventura que le sucedió al valeroso don Quijote con el bravo Caballero de los Espejos

Pasan la noche en un bosque mientras debaten sobre la última aventura que han vivido.
Nuestros amigos dormitan cuando aparecen dos hombres a caballo que se detienen a descansar en el mismo lugar. Uno de los hombres es un caballero andante y el otro su escudero, lo cual alegra a don Quijote que ve la oportunidad de disfrutar de una nueva aventura. El Caballero del Bosque, el recién llegado, lleva consigo un mal de amores tremendo y así lo demuestra cuando entona una melancólica canción.

El objeto de amor del Caballero del Bosque es una tal Casildea de Vandalia, la cual (por lo visto) es considerada la mujer más hermosa de todo el mundo (lo cual hace que don Quijote discrepe pues si así lo afirmase, iría en contra de su señora)

El Caballero del Bosque oye a don Quijote y a Sancho y los hace llamar. Descubren que tienen mucho en común: un amor no correspondido y son caballeros. El Caballero del Bosque se asombra de la locuacidad de Sancho y es que su escudero no dice ni mu y mucho menos lo interrumpe con tanto descaro.


Quizás para evitar un mal mayor o para no oír por enésima vez el mal de amores de su señor, el escudero del Caballero del Bosque se lleva a Sancho a otro lugar. Comienza una doble conversación entre caballeros y escuderos que sabremos de qué se trata en el próximo capítulo. 

1 comentario:

  1. ¡Hola!
    Avanzas bastante en la lectura de la obra. ¡Buen trabajo!
    Besos!

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