lunes, 27 de octubre de 2014

Capítulo XLII del Libro Primero de don Quijote de la Mancha

Capítulo XLII: Que trata de lo que más sucedió en la venta y de otras muchas cosas dignas de saberse

Termina el cautivo de contar sus experiencias y don Fernando le dice que le ha gustado la narración pues es la mar de entretenida.

Todos le ofrecen ayuda para continuar con el objetivo de su viaje y comenzar una nueva vida, pero el cautivo rechaza esta ayuda.

Al llegar la noche, acude a la venta un nuevo huésped. Se trata de un oidor que viene con una muchacha adolescente que resulta ser su hija y que posee una belleza deslumbrante. Tan importante es este nuevo huésped que a pesar de no disponer de camas, el ventero y su esposa le ofrecen la suya propia si es necesario.

Entran el oidor y su hija en la venta y hace acto de presencia don Quijote quien les ofrece un discurso de bienvenida alabando la belleza de la muchacha y hermanando a letras y armas (aún sigue con la idea de su último discurso en público)

Se presentan todos y se acomodan para pasar la noche. Al oidor le ha llamado mucho la atención don Quijote, no sólo por sus palabras, también por su porte…. tan extraña.

Y como el mundo es un pañuelo, el cautivo se da cuenta de que el oidor es su hermano, aquel que siguió el camino de las letras. El cautivo, que ya sabemos que se llama Ruy Pérez de Viedma, quiere presentarse ante su hermano pero no sabe cómo va a reaccionar éste al verlo en ese estado. El cura ofrece su ayuda y aprovechando la cena y que Ruy no está presente, le cuenta las peripecias de éste como si fuese las de un viejo conocido del ejército. Juan, que así se llama el hermano de Ruy, manifiesta su alegría al saber de su hermano y su deseo por verlo y llevarlo ante el padre moribundo.

Por fin los hermanos se reencuentran en medio de un ambiente muy emotivo. Deciden marchar todos a Sevilla ya que el oidor tiene asuntos que resolver allí.


Se van todos a dormir, ofreciéndose don Quijote a vigilar el castillo (sigue pensando que la venta es un castillo) A Sancho lo dejamos descansando pero ya nos adelanta Cervantes que algo le va a pasar…

No hay comentarios:

Publicar un comentario

-No publicaré comentarios que incluyan invitaciones a otros blogs. Si me interesa vuestro espacio, no os preocupéis que ya os seguiré.No hace falta que me lo digáis...

-No publicaré comentarios que contengan algún tipo de enlace ni aquellos que se basen en el "si me sigues, te sigo"

- Si queréis hablarme de vuestras obras, tenéis un email al que dirigirse. No publicaré ningún comentario de promoción.

-Siempre respeta las opiniones de los demás, si no tu comentario quedará eliminado antes de publicarse.