miércoles, 15 de octubre de 2014

Capítulo XL del Libro Primero de don Quijote de la Mancha

Capítulo XI: Donde se prosigue la historia del cautivo

Comienza el capítulo con la declamación de los poemas pendientes del capítulo anterior.
El cautivo continúa narrando su historia. Fallecido su amo, pasa a depender de otro señor el cual lo traslada desde Constantinopla hasta Argel.

El nuevo amo es cruel, tan cruel que a diario ajusticia o tortura a un esclavo cristiano. Dice el cautivo que tan sólo un esclavo cristiano se libró de sufrir este maltrato: un tal Saavedra… (guiño del propio Cervantes hacia sus peripecias en tierras argelinas)

Un día, estando en el lugar de cautiverio, ve junto a otros compañeros que desde una ventana cubierta por una celosía, sale un palo que sostiene un lienzo, el cual se agita.  Se acercan y únicamente cuando el que se aproxima es nuestro protagonista, cae el lienzo con unas monedas de oro. Agradecido por ello, la persona que les ha dejado caer este “regalo”, saca una cruz  con la que deja clara su procedencia cristiana.

También creen que se trata de una mujer pues la mano que ven salir de la celosía es pequeña y delicada. ¿Se trata de una cristiana cautiva o de una renegada?

Les pica la curiosidad por saber quién es esta persona, pero durante unos días no saben nada de ella.

Un día, ven de nuevo aparecer el lienzo en la ventana. De nuevo es a nuestro protagonista a quien le lanzan el lienzo, esta vez con monedas españolas y un escrito en lengua árabe (que no entienden ninguno de ellos) Consiguen que un renegado de Murcia les traduzca el escrito en el que la misteriosa muchacha se presenta. Es musulmana, pero se siente atraída por la fe cristiana pues tuvo una esclava de esta religión que le inculcó el amor a la Virgen María. Desea viajar a tierras cristianas para cumplir su deseo y cree que nuestro protagonista es la persona ideal para ello. Gracias al renegado murciano, quien opta por unirse al cautivo y a sus compañeros y volver de nuevo a España pues nunca llegó a abandonar su fe, consiguen comunicarse con Zoraida, que así es como se llama la mora; hija de Agi Morato, hombre rico e influyente de Argel. Zoraida les da dinero en cada carta que les hace llegar con la intención de que escapen y consigan una barca para poder liberarla a ella y partir rumbo a España.

Los dejamos preparando los planes de libertad y huída con Zoraida rumbo a España y a la Virgen María


1 comentario:

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