martes, 15 de julio de 2014

Capitulo XXVII del Libro Primero de don Quijote de la Mancha

Capítulo XXVII: De cómo salieron con su intención el cura y el barbero, con otras cosas dignas de que se cuenten en esta grande historia.

Prosigue el plan del cura, en teoría para sacar a don Quijote de su aislamiento de la montaña dado su estado de locura. Plan que cuenta con el beneplácito del barbero, del ventero y su esposa. Incluso de Maritornes, aquella muchacha un tanto “fresca” que sirve en la posada.

Así pues, el cura se disfraza de muchacha y el barbero de escudero-acompañante de la misma. Pero al cura le entra cierto decoro y decide cambiarse el disfraz con el barbero, ya que disfrazarse de mujer no está bien para un ministro de Dios…

A Sancho le entra risa cuando los ve de esta guisa, por lo que el barbero se niega a disfrazarse de mujer hasta que estén cerca de don Quijote.

Sancho les guía hasta donde se encuentra su amo.

Llegan a la montaña y Sancho deja al cura y al barbero solos, mientras él va en busca de su señor. Mientras el cura y el barbero descansan, les llega una voz dulce y armoniosa que recita unos versos muy atrayentes. Tan atractiva resulta esta voz y aquello que relata que cura y barbero abandonan el lugar buscando al dueño de tan magnífica voz.

Encuentran a Cardenio, cuya historia conocen pues Sancho se la ha contado. El cura le pide al joven que abandone esa vida de soledad y tristeza en la que se halla. Cardenio, que en ese momento se encuentra con sus facultades mentales totalmente centradas, decide contarles su desdicha a estos nuevos oyentes (esta vez vamos a tener suerte y vamos a saber la historia completa; ya que la vez anterior, cuando se la narró a don Quijote y Sancho, se quedó incompleta pues la impaciencia del caballero de la Triste Figura enfureció a Cardenio)

Así, Cardenio cuenta que el amor que sentía hacia Luscinda era correspondido, que la muchacha quería casarse con él. Si no lo hicieron fue porque primero Cardenio tenía que saber qué planes tenía para él el duque Ricardo y la opinión de su padre ante sus deseos de matrimonio. Don Fernando se ofrece a hablar con el padre de Luscinda y con el padre de Cardenio para concertar este matrimonio.

Pero nada más lejos de la realidad. Don Fernando tiene otros planes para la pareja y engaña a Cardenio enviándolo lejos de casa y de su amada mientras él pide en matrimonio a la joven.
Luscinda advierte a Cardenio, mediante una carta, de tan terrible plan. Cardenio, raudo y veloz, acude a tiempo de ser testigo del matrimonio entre don Fernando y Luscinda; la cual le anuncia a Cardenio sus intenciones de quitarse la vida.

Llega el momento de la boda y Luscinda…acepta a don Fernando como esposo. Cardenio no puede más y emprende la huida sin prestar atención al desmayo de la novia (mira que si la chica ha cumplido su amenaza…)

Cardenio cree que la chica lo ha engañado. Huye sin rumbo fijo, acabando en la montaña totalmente ido y roto de dolor.

Así es la vida de Cardenio desde entonces: solo, conviviendo con su locura, sus celos, su dolor. Con un mísero hueco de alcornoque como hogar y viviendo de la caridad de vaqueros y cabreros que son quienes le dan de comer.

Cardenio se lamenta de su destino y el cura decide dedicarle unas palabras de consuelo al infortunado muchacho que no llegan a pronunciarse pues hasta sus oídos llega un terrible lamento.


¿Quién ha pronunciado esta queja? ¿Qué es lo que dice? Lo sabremos en el próximo capítulo con el que además, comienza la cuarta parte del libro.

  • Imagen tomada de la página Spanish Arts
  • Grabado de Gustavo Doré 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

-No publicaré comentarios que incluyan invitaciones a otros blogs. Si me interesa vuestro espacio, no os preocupéis que ya os seguiré.No hace falta que me lo digáis...

-No publicaré comentarios que contengan algún tipo de enlace ni aquellos que se basen en el "si me sigues, te sigo"

- Si queréis hablarme de vuestras obras, tenéis un email al que dirigirse. No publicaré ningún comentario de promoción.

-Siempre respeta las opiniones de los demás, si no tu comentario quedará eliminado antes de publicarse.