lunes, 26 de mayo de 2014

Capítulo XX del Libro Primero de don Quijote de la Mancha

Capitulo XX :De la jamás vista ni oída aventura que con más poco peligro fue acabada de famoso caballero en el mundo, como la que acabó el valeroso don Quijote de la Mancha

Habíamos dejado a nuestros amigos en una noche especialmente oscura, en un valle en que se supone que pueden descansar sus más que cansados cuerpos. Pero dejarían de ser don Quijote y Sancho si no se les torciesen las cosas…y es que pronto les surge el primer problema importante: no tienen agua. Comienzan a buscar este líquido elemento cuando, de repente, oyen el sonido de lo que parece ser agua cayendo en una cascada; sonido que les alegra enormemente.

Pero este sonido no es lo único que oyen. Prestando más atención se oye el ruido de hierros y cadenas, un ruido que cabe decir aterroriza al más pintado…excepto a don Quijote.

Tenemos que volver a recordar que se trataba de una noche especialmente oscura a la cual tenemos que unir esos misteriosos ruidos y el no saber dónde se encuentran. Pero no, don Quijote no tiene miedo. Cree que tiene ante sí la mejor de las aventuras y sí, es momento de demostrar su valía como caballero aventurándose a buscar de dónde provienen esos ruidos. Le pide a Sancho que lo espere un máximo de tres días; si no ha vuelto para entonces, Sancho tiene que dirigirse hacia el Toboso y contarle a Dulcinea lo sucedido.

Sancho, con lágrimas en los ojos, le pide que no vaya a buscar nada. Pero don Quijote sigue en sus trece y Sancho tiene la ocurrencia de atarle las patas a Rocinante para que el animal no pueda avanzar ni un paso. Don Quijote, que no se da cuenta del engaño, termina convencido de que es una especie de señal divina que le manda esperar a que amanezca para emprender tan valerosa misión.

Para pasar la noche distraídos, y sobre todo para que a don Quijote se le vaya de la cabeza la idea de la misión peligrosa, Sancho decide contar cuentos. Pero no termina de contar ni el primero de ellos (que trataba sobre los amores entre un pastor y la feúcha hija de un rico ganadero) porque don Quijote pierde la paciencia cuando Sancho le pregunta si llevaba la cuenta de lo que le iba diciendo.

Así que don Quijote vuelve otra vez a la idea de dirigirse a averiguar el origen de tan misterioso ruido. Pero Rocinante sigue sin poder moverse, por lo que tiene que desistir una vez más.

Llega el alba y Sancho no tiene más remedio que soltar a Rocinante, dando vía libre a don Quijote para llevar a cabo tan temerosa aventura. Aunque Sancho le vuelve a rogar que no se vaya, don Quijote hace caso omiso. Sancho, que se nota que se preocupa por su señor, decide seguirle pase lo que pase.

Los dos se dirigen al centro de los aterradores sonidos, descubriendo unas altas peñas de las que salía un gran salto de agua. Al fondo se divisan las ruinas de lo que parecen ser unas casas, de las cuales parecen provenir tan misteriosos golpes. Al fin, con todo el miedo del mundo metido en el cuerpo, llegan hasta el centro de los golpes y descubren que los causantes de los mismos son seis mazas de batán que dan unos golpes espantosos (el batán es una máquina con mazos de madera que servía para desengrasar y encurtir los paños) Vamos, tanto miedo para encontrarse con esto… tanto pensar en la aventura perfecta para en realidad, encontrarse con una simple máquina textil…

Mientras don Quijote está medio pasmado, a Sancho le da un ataque de risa a la vez que se burla de su señor. Lógicamente a don Quijote estas burlas le sientan fatal y le responde a Sancho dándole un par de bastonazos (ya me extrañaba a mí que no cobrase en este capítulo) Sancho, consciente de que ha ofendido a su señor, intenta quitarle hierro al asunto.

Pero don Quijote ya ha tomado una determinación: ateniéndose a las normas y reglas de la caballería, a partir de este momento la relación caballero-escudero va a cambiar. Ya está bien de tantas confianzas y tanta cercanía. Le deja claro a Sancho que tiene que respetar a su señor y nada de reírse ni de burlarse del mismo.


Qué osado es nuestro amigo Sancho…






  • Imágenes tomadas de SpanishArts
  • Grabados de Gustavo Doré

3 comentarios:

  1. Espero que lo sigas disfrutando ;)
    Un beso!

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  2. Estos dos son tal para cual!
    Besos

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  3. Me he reído un montón con alguna escena de este capítulo :)

    Bs.

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