lunes, 31 de marzo de 2014

Capítulo XII del Libro Primero de don Quijote de la Mancha

Capítulo XII : De lo que contó un cabrero a los que estaban con don Quijote 

Habíamos dejado a don Quijote y a Sancho en compañía de los cabreros. Llega otro cabrero con alimentos y les comenta que en la aldea de la que viene, había fallecido (al parecer de amor) un pastor estudiante llamado Grisóstomo. Este pobre infeliz andaba enamorado de Marcela, hija de Guillermo el rico.

La revolución que produce esta muerte deriva de los deseos del fallecido, quien había dejado dicho que se le enterrase en el suelo, a los pies de un alcornoque pues fue en este lugar en el que vio por primera vez a su amada.

Todos los cabreros deciden ir al entierro del joven estudiante.

Don Quijote, que estaba escuchándolo todo, le dice a Pedro (el cabrero que lleva la voz cantante) que le hable de los protagonistas de tan luctuoso hecho. Y así lo hace el buen Pedro, revelando que el fallecido era un hijodalgo rico, que había estudiado en Salamanca y que era un hombre sabio e ilustrado. Durante la exposición verbal del cabrero sobre las desdichas de Grisóstomo (quien se convierte en un simple pastor por amor), Don Quijote corrige a Pedro muchas veces, ya que el pastor emplea palabras que no son las adecuadas. Algo que molesta y mucho al cabrero, el cual, con bastante educación (y esto me ha sorprendido pues ya veía otra disputa absurda de nuestro querido caballero), se lo hace saber a Don Quijote.

A continuación, Pedro habla de Marcela.Muchacha hermosísima, huérfana, rica y criada por un tío suyo sacerdote. Éste siempre respetó la decisión de la chica para escoger marido (y pretendientes no le faltaban , desde luego) hasta que un buen día, Marcela decide hacerse pastora. Con lo cual, lo que consigue es romper más corazones; aunque eso sí, la muchacha mantiene su honra.

Termina el día, pero no la narración de los amores de Marcela. Pedro le sugiere a don Quijote que no pierda el entierro de Grisóstomo.

Acompañado de Sancho, don Quijote se retira a dormir (esta vez a cubierto en la choza de Pedro), recordando a su amada Dulcinea (influenciado por la historia de Marcela) Algo que no hace el buen Sancho, quien duerme a pierna suelta de puro agotamiento.


  • Imágenes tomadas de la página SpanishArts
  • Grabados de Gustavo Doré 

3 comentarios:

  1. Veo que os está cundiendo la lectura del Quijote. Este capítulo no me sonaba de nada, pero con vuestras reseñas me pongo al día.
    Besos.

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  2. Es un capítulo muy bonito, que sinceramente ya no recordaba, así que muchas gracias por el resumen.
    Un saludo.

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  3. Tengo ganas de saber que pasa con la tal Marcela, jajajaja

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