lunes, 17 de marzo de 2014

Capítulo X del Libro Primero de don Quijote de la Mancha

Capítulo X: De lo que más le avino a don Quijote con el vizcaíno, y del peligro en que se vio con una turba de yangüeses

Mientras don Quijote se enfrentaba al vizcaíno, Sancho se veía gobernando su ínsula…y es que esa era su prometida recompensa si acompañaba al caballero en sus andanzas. El pobre de Sancho cree que su señor saldrá victorioso de la trifulca, así que cuando ve que el asunto queda en tablas, desesperado le pide a su señor que le haga gobernador de cualquier ínsula, que ya él se apaña con lo que sea. Pero no, querido Sancho, aún tendrá que llegar una auténtica disputa o lucha que le haga merecedor de esta recompensa. Esto no ha sido más que una piedra en el camino…


Sancho tiene el temor de caer en manos de la Santa Hermandad (especie de tribunal que velaba por la seguridad en el campo) si sigue su amo espolsando palos a todo aquel desgraciado que le cruce en su camino. Pero don Quijote no le teme a esta institución ni a nada pues… ¿se ha visto alguna vez a un caballero juzgado por este tribunal? ¿Es que Sancho duda se su valentía?

Sancho, analfabeto como es, ni ha leído sobre caballerías ni sabe nada de aventuras. Pero tiene el suficiente seso como para saber que con esas acciones tan descabelladas como las que protagoniza su amo, pueden llegar a meterse en un lío muy gordo.

Ante el temor de que su amo esté herido seriamente, Sancho se ofrece para curarlo. Pero don Quijote le responde que existe un bálsamo mejor que el que su escudero le ofrece. Un  bálsamo (Fierabrás) que según dice la leyenda, fue con el que embalsamaron el cuerpo de Cristo. Este bálsamo es milagroso pues es capaz de curar heridas mortales. Sancho, crédulo como él solo, renuncia a su ínsula en pos de la receta de tan extraordinario brebaje.

Hasta aquí, todo iba bien…hasta que don Quijote se da cuenta de que en la refriega se le ha roto la celada (parte de la armadura que servía para proteger la cabeza) Para qué más…eso sí lo trastoca hasta tal punto de clamar al cielo venganza sobre aquel infame que le rompió dicha pieza. Menos mal que Sancho, pobre Sancho, está al quite y logra convencerlo de que si el escudero vizcaíno ha ido a ver a Dulcinea, su parte de la culpa ya está expiada. Por lo que no tiene ningún sentido buscarlo para vengarse. Don Quijote admite que sí, que tiene razón. Pero el asunto de la celada no se puede quedar así, por lo que decide destrozar la celada al primer caballero que se encuentre…

Otro tema de discusión entre caballero y escudero es el tema de la comida. Mientras que Sancho se lamenta por no tener algo más consistente, don Quijote le hace saber que para él eso es innecesario pues los caballeros, tal y como transmiten los libros de caballería (cosa que Sancho no sabe pues no ha leído ni uno) no necesitan prácticamente ningún tipo de alimento, casi podríamos decir que viven del aire…

La única esperanza que le queda al pobre Sancho es la de llegar a un poblado, evitar así los caminos y las provocaciones que ellos llevan para su señor, y dormir a resguardo. Pero su gozo en un pozo, pues se les echa la noche encima y terminan pernoctando junto a unas chozas de cabreros.

Y así los dejamos. A Sancho apenado por pasar otra noche a la intemperie y a don Quijote feliz como una perdiz de pensar que vuelve a pasar una noche al raso.




ü  Tengo que hacer una aclaración con respecto a este capítulo. Si leéis el título del mismo veréis que no corresponde para nada con lo que se narra en él. Se refiere a lo que sucedió con el vizcaíno en el capítulo anterior y a lo que le sucederá con unos yangüeses en unos capítulos más avanzados (el quince) Esto lleva a algunos estudiosos de la obra de Cervantes a pensar que los capítulos 11 al 14 son una interpolación de un episodio redactado después de lo narrado en los capítulos 10 y 15. 


  • Imágenes extraídas de la página SpanishArts
  • Grabados de Gustavo Doré 




6 comentarios:

  1. Este capitulo dio mucho que hablar! Francisco Rico hizo un estudio también...

    Por cierto... llevo diez capítulos queriendo decir que me mola muchísimo la animación que tienes de que según la estación que sea caigan copos de nieve, florecitas... ¡está muy divertido! ^^

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  2. Qué rabia no haberme anotado a este reto, ahora me da envidia...jajaja
    Besos!!!

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  3. Que diferentes que son, pero que necesarios el uno para el otro.
    Besos.

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  4. Es una capítulo divertido. Nada que ver la cordura de uno y sus intereses y la locura del otro, jejeje

    Bs.

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