lunes, 10 de marzo de 2014

Capítulo IX del Libro Primero de don Quijote de la Mancha

Capítulo IX : Donde se concluye y da fin a la estupenda batalla que el gallardo vizcaíno y el valiente manchego tuvieron 

Este es un capítulo bastante atípico, pues la mayor parte del mismo está dedicada a explicar cómo Cervantes continuó con la historia.

Comienza la segunda parte de la obra; la cual, en su origen (en 1605) estaba dividida  en cuatro partes. Cuando Cervantes publicó la obra en 1615, rebajó esa división a dos partes. Recuerdo que estamos hablando del primer libro.  

Cervantes nos explica porqué decide continuar con las historias de Don Quijote (recordamos que el capítulo anterior y fin de la primera parte termina con don Quijote enfrentado en una batalla con un escudero vizcaíno casi tan terco e insensato como él) Y es que un caballero tan noble, digno y grandioso como don Quijote no se merecía para nada dejar en el aire sus andanzas.

Nos cuenta el autor que estando un día paseando por Toledo, compra unos documentos que le llaman la atención a un muchacho. Estos documentos están escritos en una lengua desconocida para él, deduzco que en árabe, por lo que decide buscar quién se los traduzca. Una vez llevada a cabo esta tarea, se da cuenta de que es la historia, escrita por un árabe (Cide Hamete Benegeli) de don Quijote. Incluso encuentra una mención escrita en uno de los márgenes de la obra hacia Dulcinea que dice tal que así: “Esta Dulcinea del Toboso, tantas veces en esta historia referida, dicen que tuvo la mejor mano para salar puercos que otra mujer de toda la Mancha

Finalmente, compra todos los documentos y continúa con la obra. También nos deja la información de que hay unos dibujos muy buenos de los protagonistas de la misma.


Una vez aclarado este punto, sigue la narración. Habíamos dejado a don Quijote y al vizcaíno a punto de entrar en pelea. El vizcaíno es el que arrea el primer golpe y menos mal que don Quijote lo desvía a tiempo, si no, nos quedamos sin protagonista de la historia. Tal es la furia que le entra a nuestro querido caballero que le da tal golpetazo al escudero que lo tira a tierra y lo vence. Don Quijote le dice que elija entre rendirse o darle el golpe de gracia. El escudero está tan aturdido por el golpe que ni puede contestar.

Pero las señoras que iban en la comitiva, a sabiendas de que don Quijote era capaz de cumplir con su palabra de dejar al escudero tieso como la mojama, deciden intervenir en la disputa. Logran convencer a don Quijote de que no le haga más daño a cambio de que el escudero se comprometa a ir hasta el Toboso y buscar a Dulcinea, quien tomará la determinación de hacer con él lo que crea conveniente.


Las señoras aceptan, en nombre del aturdido escudero. Y es que…qué remedio les queda…

  • Imagen tomada de la página Spanish Arts
  • Grabado de Gustavo Doré 

6 comentarios:

  1. Gracias por el recordatorio. Había olvidado completamente este capítulo.
    Un saludo.

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  2. Este capítulo me ha resultado un poco aburrido por lo que comentas de lo atípico que es.

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  3. Es un capítulo curioso. NO sabía yo de tanta intervención de Cervantes en su propio libro.

    Bs.

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  4. Es la primera vez que me fijo en la aparición de Dulcinea. Desde luego, es un personaje singular.
    Besos.

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  5. Me ha resultado curioso que Cervantes tomara la palabra
    Besos

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